martes, 4 de noviembre de 2008

De la tradición de inventar tradiciones

"Un evento se convierte en una tradición cuando los pobladores de una comunidad, una región o un país sienten que es algo natural que se realice y les pertenece, no se lo cuestionan, simplemente participan y de esta manera lo convierten en propio y eso es lo que ha sucedido con la ópera en Mazatlán, aseguró Raúl Rico, director de Vivace Producciones."
Crestomatía, Diario de derechas Noroeste, aka "coadjutor de la democracia"


Tradición.
(Del lat. traditĭo, -ōnis).
1. f. Transmisión de noticias, composiciones literarias, doctrinas, ritos, costumbres, etc., hecha de generación en generación.
2. f. Noticia de un hecho antiguo transmitida de este modo.
3. f. Doctrina, costumbre, etc., conservada en un pueblo por transmisión de padres a hijos.
Crestomatía, Real Academia Española

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Y por dónde empezar.
Acaso por decidirnos a quién hacerle caso en esto de las definiciones encontradas. Seguramente, si uno no frecuenta los diccionarios o si es mazatleco de los chilos, se inclinará por la definición caprichosa pero útil-a-sus-fines del ex director, fundador, impulsor y principal beneficiario del engendro mal llamado Instituto Municipal de Cultura Turismo y Arte (similares y conexas, existentes o por inventarse) de Mazatlán. Ingeniosamente amparadas bajo el acróstico totalizador de CULTURA.

Supongamos entonces que somos mazatlecos y apoltronados en nuestra poca o nula afición a la lectura, la información y otros hábitos extranjerizantes que pudieran distraernos de nuestros usos, costumbres y -pero por supuesto- tradiciones (en la definición del ex supremo, faltaba más): luego entonces, temerosos de debilitar los cimientos de nuestro ser comunal, nos abocaremos a sentir y hacer sentir a nuestros hijos (pues para no ser tan mezquinos con la pobre Academia, que no es el ICO, pero se esfuerza) que la ópera (pueden sentarse) se realiza y nos pertenece, y que por supuesto es naturalísimo que así sea, como ha venido siendo desde los lejanos 80 y si El Divino quiere y no nos falta, seguirá siéndolo mientras exista la secadora y el tinte capilar. Obvio que no nos lo cuestionaremos (ni se nos hubiera ocurrido), y así simplemente como somos, seguiremos convirtiéndola en propia, (la ópera, no pierdan el hilo), tal como (gracias oh loado) ha sido hasta ahora.

Y es que no sabemos qué hubiera sido del ser mazatleco de los ochentas para acá sin esa profundamente arraigada tradición operística, que ya entonces, casi al nacer (se puede nacer ya arraigado) precipitó el fin de la era disco e hizo peligrar el apogeo del Caracol Tango Palace, y lo hubiera malogrado si no fuera porque el show de medianoche era sonorizado por las notas del O mio babbino caro, que aún entonces encabezaba las listas de popularidad en "La Hora del estudiante de italiano" programa emblema de la generación que fundó la tradición, y que se previno de fundarla ya machinmente arraigada.

Se cuenta también que a mediados de los noventa, incluso el más viejo pero aún superficial (ineptos introductores del juego) gusto por el beisbol se vio en peligro de ignominia pues la ópera que como sabemos era arraigona de nome, voce e abolengo, se iba arraigando aún más, peor que en chiribital pues. Y así hubiera sido, de no ser porque no hubo donde instalar los "blichers" en el maltrecho pero airoso Angela Peralta.

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"El gusto por la ópera en Mazatlán empezó con el Festival Cultural Sinaloa, a mediados de los años 80, gracias a Enrique Patrón de Rueda que fue su director artístico y consideró que eran espectáculos que ayudaban a los sinaloenses a ser mejores seres humanos, mencionó."
Crestomatía, Diario de derechas Noroeste, entrevista espontánea del imparcialísimo periodista Héctor Guardado a Raúl Rico (por quien todo fue hecho).

Afortunadamente, las purísimas intenciones de Patrón fracasaron en redondo y los sinaloenses seguimos siendo seres humanos más o menos promedio y en Mazatlán el beisbol, con dificultades y todo, sigue siendo más popular, aunque admitimos que no más tradicional que la ópera (núncamente).

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"Aunque el festival se acabó, Patrón de Rueda continuó su esfuerzo por mantener la oferta de ópera para los sinaloense y trabajó para que se formara el Coro Ángela Peralta en Mazatlán, lo que consolidó la posibilidad de tener una oferta de estos espectáculos en Mazatlán".
Crestomatía, Diario de derechas Noroeste, impulsor de neo íconos patrios

Y qué decir de la visión de il divo de abrir un nicho de mercado para todos los mazatlecos directores de ópera en el semi retiro, cerca de la querencia y las posibilidades de cobrar jugosísimas sumas de dinero en cada nueva producción operística (de a cien mil parriba el puro banderazo). Claro, eso no era el fin último del esfuerzo, pero las cosas buenas que uno hace de puritita buena fe tienen a veces recompensas millonarias aunque justas.
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"Este año, El Barbero de Sevilla viene a refrendar esta tradición. Se va a presentar los días 21 y 22 de noviembre en el Teatro Ángela Peralta, en un esfuerzo que están haciendo Amigos de la Ópera y los hoteleros de Mazatlán por darle continuidad a la ópera en el puerto", comentó.
Crestomatía, Noroeste, diario promotor de la cuatricromía para el autoconocimiento de las clases acomodadas.

¿Por fin? ¿no que el pueblo ya siente que la ópera es algo natural que se realice y les pertenece, no se lo cuestionan, simplemente participan y de esta manera lo convierten en propio? ¿para qué entonces necesitan los hoteleros o nadie hacer esfuerzos para darle continuidad o respiración artificial a la arraigadísima tradición?
¿Acaso tendremos que tomar previsiones y eventualmente fundar sociedades de amigos del beisbol, los desfiles a-santos-de-lo-que-sea, las macropedas en el malecón o el tianguis de la Juárez?
Estas pinchis tradiciones mazatlecas que no aprenden a mantenerse en el arraigo por mas que uno las impulsa...

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"Rico destacó que desde hace casi 20 años los mazatlecos han tenido la oportunidad de consolidar su gusto por la ópera y convertirla en un tradición de su ciudad, gracias a que el Coro Ángela Peralta ha generado espectáculos operísticos durante todo este tiempo."
Crestomatía, Noroeste Diario oficial del Tec de Monterrey y sus sociedades secretas.

Ah ya ves... ¿Y por qué no la han aprovechado entonces?, cuantimás que les entregaron la tradición ya arraigada y la han ido desarraigando para irse a bailar banda y duranguense a la Herradura y juntar pilas de vasones en el beisbol.

Por cierto, ¿se refiere a los espectáculos operísticos que ha generado el Coro Angela Peralta en los foros o fuera de ellos? Porque fueron célebres aquellos que se daban por la calle Angel Flores, enfrente del bar "Drivers", además de todos los que terminaron en éxodo de primeros cantantes del coro, en los no tan lejanos tiempos de la hepatocracia o ya de plano en conjuradas demandas por acoso (y consecuentes años sábaticos), cuando los involucrados no resultaron tan románticos. Con tanta sufridera que mandata el guión a estos operáticos no les queda sentido del humor.

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Otra precisión necesarísima: cuando el de la voz habla de "los mazatlecos", se refiere a los escasos 1000 que en dos funciones acudirán a la convocatoria social que "el evento" (otro dislate para el bronce) ha representado siempre. Es decir la tradición -esa sí, cuyo arraigo no corre peligro- de "estar ahi" para salir en las revistas o las sociales de color y -por tanto- ser alguien en el "todo mundo" porteño. Aunque de ópera no se sepa ni el bendito. Ni interese.

Y mejor no contrastar asistencias con estimaciones poblacionales ni hacer cuentas de costo-beneficio y alcance o impacto social. Vuelen dos tres millones -poco importe de dónde vengan- a la voz de 'brille el dinero de los muchos para el opaco recreo de los pocos (zafios pero bien vestidos)'.

Pero basta. Déjemos las lágrimas para Canio... mientras cae (al modo de Bohórquez) el último telón de la catástrofe.

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PD: Vuelvan a leer la fundacional definición que abre este texto: bien podría estar describiendo al narcotrafico.
Tomemos el toro por los cuernos... ¿quién le entra a la Sociedad de Amigos correspondiente...? ¡A mí, tradiciones!